Ábside de Santa María de Villamayor (siglos XII / XIII)

Los restos que se conservan formaban parte del antiguo convento de monjas benedictinas fundado en el siglo XI. La fecha 1003 grabada en una pequeña lápida junto a la puerta se considera su fecha fundacional. Anexionado en 1530 al convento de San Pelayo de Oviedo, posteriormente pasó a ser un simple priorato y la iglesia se convierte en templo del cementerio. En 1836 fue desamortizado; fue utilizado como prisión y en 1910 se convirtió en escuela. Tras la última restauración una parte está dedicada a centro social y biblioteca.

Solamente se conserva del conjunto la cabecera del templo y un tramo de la nave en el muro sur, que incluye puerta románica con tres arquivoltas planas de medio punto, con guardapolvo ajedrezado y dos pares de columnas con capiteles de decoración vegetal y de aves. Junto al capitel de la izquierda, una piedra esculpida con una figura de mujer despidiendo a un caballero recuerda la escena de la portada de S. Pedro de Villanueva (Cangas de Onís). Sobre la puerta aparece un pequeño tejadillo apoyado en canecillos similares a los del ábside. Tiene también esculpidas las metopas.

En el interior encontramos ocho arcos ciegos de medio punto también con guardapolvo ajedrezado y decoración de bolas, con los capiteles de las columnas de motivos vegetales, figuras monstruosas y aves. Tiene dos molduras horizontales y una ventana de doble derrame con arquivolta, y arco triunfal formado por dos arcos de medio punto dovelados, con capiteles de motivos vegetales.